Hay regresos que son nostalgia. Y luego están Los Romeos.
El pasado 30 de mayo, la Sala Upload de Barcelona se convirtió en una pequeña máquina del tiempo. Casi treinta años después de su última etapa, Pat Escoín y la formación original volvieron a poner en circulación aquellas canciones que, para muchos, forman parte del ADN del pop español de los 90.
Y aquello no fue simplemente venir a tocar los hits. Fue volver a ponerlos en circulación.
Con un repertorio que repasó sus tres discos: Los Romeos, Sangre caliente y Sin conexión. Desde Arañas mi piel y Dulces sueños hasta Déjame caer, Emocióname o El final. Y, claro, cuando aparecieron Muérdeme, El mundo a tus pies y Mi vida rosa, ya no había demasiado que explicar.
Son canciones que han sobrevivido a modas, formatos y décadas. Y quizá ahí está la verdadera historia de esta vuelta: Los Romeos no regresan porque los 90 estén de moda. Los Romeos regresan porque sus canciones siguen funcionando.
UNA NOCHE EN UPLOAD PARA DEMOSTRAR QUE ALGUNAS CANCIONES NO ENVEJECEN
La expectación tampoco era precisamente pequeña. La gira del 35 aniversario llegaba a Barcelona después de colgar el cartel de sold out en Madrid y Valencia, mientras la fecha de Upload encaraba sus últimos tickets.
Para nosotros, además, había algo especialmente bonito: volver a llevar a Los Romeos a Barcelona casi tres décadas después de que se apagaran los amplificadores.
Pat Escoín sigue al frente. Las canciones siguen ahí. Y el público también.
Hay grupos que regresan. Y hay grupos que, en realidad, nunca se fueron.
Los Romeos son de los segundos.



